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La Biblioteca, un espacio para todos

Es todo un placer visitar una biblioteca y encontrarte en sus pasillos un árbol confeccionado con mucha originalidad y cariño por bibliotecarios y padres, ver colgando de sus ramas poemas y dibujos de los más pequeños…

Asomarte llena de curiosidad a la zona infantil y contemplar un acogedor espacio dedicado al mar, con las paredes decoradas con olas y con los divertidos personajes que lo habitan, en el suelo una cálida alfombra en la que permanecen sentados unos padres con su hijo pequeño palpando un libro de tela de vistosos colores…

Lectura en familiaCasi me es imposible describir las sensaciones que se respiran en el aire, más que una sensación es un vínculo que se establece entre padre e hijo y que va más allá de lo puramente material. Es lo que me ocurrió a mí al disfrutar un fin de semana de una de mis visitas a la Biblioteca Pública del Estado Jesús Delgado Valhondo, ubicada en Mérida (Extremadura).

Todavía recuerdo mi primer contacto con la Biblioteca y a la persona que me abrió las puertas a aquel maravilloso mundo: mi abuelo.

Yo no tendría más de 7 años, aquellas visitas consiguieron contagiarme el amor por los libros y el placer que se siente al sumergirse en su lectura. Os resultará curioso saber que a día de hoy, con 91 años todavía es asiduo a la biblioteca y que lee y relee todos los libros que se topa en ella.

Muchas veces me pregunto si él será el responsable de que yo decidiera estudiar Biblioteconomía y Documentación y de que los libros y la lectura sigan inundando y enriqueciendo mis días.

Pero… ¿Niños tan pequeños entienden lo que se les lee?, ¿Es realmente productivo?, ¿A qué edad es aconsejable llevar a un niño a la Biblioteca o incluir entre sus juguetes un libro? Tranquilos, si os identificáis con estas preguntas es muy probable que os interese dedicar unos minutos de vuestro tiempo a leer este post.

Seais bibliotecarios (o futuros bibliotecarios), docentes, padres, madres, tíos o abuelos, prometemos que sacaréis de estas líneas unas ganas contagiosas de leer por muchas razones. ¿Nos acompañáis?

El por qué de la lectura en familia. Algunas ideas para apoyarla y desarrollarla.

Muchos padres caen en el error de dejar toda la responsabilidad de inculcar el hábito lector en manos de los docentes… Lo que no saben es que antes de la educación formal ellos son los que pueden poner en marcha el motor del desarrollo temprano del aprendizaje de su hijo.

El famoso médico Glenn Doman, ya lo afirmaba :

“Todo bébe en el momento de nacer tiene un mayor potencial intelectual que el que ha tenido cualquier genio a lo largo de toda su vida”.

Si no sabes por dónde empezar, te recomendamos que comiences por el propio hogar. Dedica una pequeña zona a la lectura, con algunos juguetes y libros en los que hacer del libro un amigo más de los pequeños, sin importante que aún no comprendan lo que estás hablando o leyendo. Entona, canta, acuna y baila… y sobre todo juega y haz que se diviertan aprendiendo. Verás como en poco tiempo se convertirá en una enriquecedora actividad con la que disfrutar con los tuyos.

Visita espacios dedicados especialmente a ello: las Bibliotecas Públicas más cercanas de tu zona.  En la mayoría de ellas hay espacios infantiles dedicados a los más pequeños y a sus papás.

bebetecasEn algunas de ellas se encuentran las bebetecas: estos espacios están pensados para niños de entre 0 a 6 años y sus padres.  Suponen el primer contacto de nuestros futuros lectores con las raíces de la biblioteca.

Son ideales para servir como punto de partida en el acercamiento a la lectura. Son lugares agradables, tranquilos y cómodos en los que lo más importante es establecer vínculos y conexiones, estimular los sentidos de los más pequeños para que se habitúen a la compañía del libro y en el que participan activamente padres y madres con el asesoramiento del personal bibliotecario.

Si este espacio no se da en la Biblioteca más cercana, no te preocupes. Acude a la Biblioteca y consulta los fondos de la sección infantil y muestra los libros que te recomienden y que llamen tu atención y la del niño… y por supuesto ¡Implícate! Participa en las actividades que se realicen y haz sugerencias, por algo se empieza.

Si eres profesional bibliotecario ten en cuenta lo siguiente:

“Las Bibliotecas seguirán existiendo en un futuro si los bibliotecarios de hoy sabemos convertirlas en algo imprescindible”  Miguel Ángel Garfía García

Ponte en marcha y crea talleres de concienciación para padres, documéntate, lee sobre otras actividades desarrolladas por otros compañeros en otras bibliotecas y no tengas miedo de emprender. A veces la Biblioteca tiene que salir a la calle para descubrir su increíble potencial a sus usuarios y a su comunidad.

¡Sí! Ya lo sabemos… Es muy fácil decirlo… Para facilitarte la tarea hemos creado con mucho cariño esta presentación que puede servirte de apoyo:

Otra idea que puede servirte de ayuda es montar talleres de confección de libros silenciosos con padres, hermanos y abuelos. Nos hemos tomado la libertad de crear dos tablones en Pinterest:

Si con estos dos tablones no te es suficiente te invitamos a que visites la maravillosa página de Imagine Our Life, en ella encontrarás ideas, todos los patrones completos y un soplo de aire maternal literario que te enamorará.

Si eres docente… ¡Explota los recursos de la Biblioteca de Aula y de la Biblioteca Escolar! No olvides que son espacios en los que seguir enseñando y aprendiendo y en los que se puede crear un centro de encuentro con toda la familia y la comunidad educativa.

Y si eres opositor a Bibliotecas, nos alegra que hayas llegado hasta el punto de este post. Has conseguido aprender conceptos nuevos y actividades de fomento de la lectura… ¿No crees que merece la pena seguir luchando por trabajar en un lugar tan maravilloso como es una Biblioteca?

¡Saludos desde la Nube!

Webgrafía

  • APONTE CASTRO, Rocío del Pilar. La bebeteca: un espacio adecuado para desarrollar y estimular en hábitos de lectura al niño. Biblios. Año 7, nº 23, Ene – Marzo 2006. [Consultado el 15 de enero de 2015] Disponible a través de: http://eprints.rclis.org/7398/