El primer paso ya lo has dado, tienes claro tu objetivo: quieres trabajar en una biblioteca.

La sensación que te embarga en ese momento es de satisfacción por haber tomado la decisión de dedicarte a lo que más te gusta, aunque sabes que tendrás que superar una oposición y asumes que habrá competencia.

Sin embargo, como el estado de ánimo es cambiante, dos momentos después comienzas a sentir cierta inquietud, no por dudar de tu capacidad para aprobar, si no por cómo conseguirlo.

Documentarte para una oposición a bibliotecas no es tarea sencilla. No hay un único temario que sirva para todas las convocatorias de plazas y esto te obligará a elaborar tus propios temas o, a partir de un temario genérico, añadir posteriormente otros temas según la plaza a la que te presentes: de una biblioteca pública, biblioteca de una universidad…, con legislación local, autonómica, estatal, etc.

Una dificultad añadida a la de planificar, organizar, buscar información, seleccionar bibliografía, estar al tanto de las novedades que se produzcan en el sector y en el proceso selectivo, saber diferenciar lo que es importante de lo que no lo es…

Antes de que te sientas tentado a abandonar conserva la calma, recuerda lo bien que te sentías hace un momento y sigue leyendo.

Elegir un preparador personal, una academia, o ir por libre.

En principio cualquiera de las tres alternativas son buenas y en gran medida tu elección dependerá de ti, de tus conocimientos previos de la materia y de tus circunstancias personales.

Nadie mejor que tú, que te conoces tan bien, para saber cuál de las opciones se adapta mejor a tu perfil, aunque para ponértelo un poco más fácil a continuación encontrarás algunas pistas.

Un preparador personal que te marque el camino

Un buen preparador personal no hará tu trabajo pero si se ocupará de establecer contigo la planificación que mejor se adapte a tus circunstancias personales y a las características de tu oposición.

  • Actuará como guía en la elaboración de tu temario, supervisando y corrigiendo cuando sea necesario.
  • Te facilitará bibliografía y te mantendrá al tanto de las novedades que se produzcan en el proceso selectivo y en la actualización del temario.
  • Te motivará para que tu ritmo de trabajo no descienda y también será crítico con tu trabajo y te hará ver cuáles son tus fallos.

Lo fundamental a la hora de elegir preparador será que tras la entrevista que mantengáis te deje clara la labor que va a realizar contigo y que te transmita confianza.

Después debes considerar también:

  • Su experiencia como preparador.
  • Qué porcentaje de sus alumnos han obtenido plaza (demostrable).
  • En caso de que organice grupos de trabajo, que el número de integrantes sea reducido (5 o 6 máximo) y la atención individualizada.
  • Opinión de antiguos alumnos.

Ventajas de tener un preparador personal:

  • Concentración. Puedes centrarte en estudiar sin tener que atender a otras cuestiones que te pueden dispersar.
  • Confianza. Aumenta tu confianza si ves que vas avanzando y cumpliendo con la planificación.
  • Motivación. El tener a alguien pendiente de ti evita que sientas la tentación de abandonar.

Inconvenientes:

El principal problema es la cuestión económica. El precio suele ser bastante elevado y dependerá del número de alumnos que atienda y del propio prestigio del preparador.

¿Para quién está indicado un preparador personal?

Contratar un preparador personal es una buena opción siempre que te lo puedas permitir económicamente y seas una persona muy comprometida con tu objetivo. También deberías valorar esta opción si te encuentras en alguna de estas situaciones:

  • Es la primera vez que te preparas la oposición y estás muy desorientado.
  • Hace mucho tiempo que terminaste la carrera y/o no estás al tanto de las novedades que se han producido en el sector.

¿Cómo encontrar un buen preparador?

Encontrar un buen preparador para opositar a bibliotecas no es fácil y casi siempre el mejor canal de información suele ser el de las referencias que otras personas que estén opositando te puedan aportar. También puedes consultar en asociaciones de bibliotecarios o preguntar en tu biblioteca por si te pueden facilitar referencias de algún bibliotecario que se dedique a preparar oposiciones. Y en último caso, siempre te queda Google.

Una academia que te asesore

Existen varios tipos de academias, pero a grandes rasgos las podemos clasificar en academias genéricas, que preparan varias oposiciones para distintos cuerpos y para distintas administraciones y academias especializadas en un determinado tipo de oposición, además de que la preparación puede ser presencial u online.

En cualquiera de los casos facilitan al alumno los temarios y ejercicios prácticos necesarios para su preparación. Mantienen al alumno informado sobre todo lo relacionado con la oposición que prepara (publicación de convocatorias, desarrollos del proceso selectivo, fechas de exámenes…) y facilitan actualizaciones del temario, bibliografía y otros recursos complementarios.

En la selección de academia será esencial disponer de la mayor información posible antes de tomar la decisión de elegir una: Debes visitarla, presencialmente o a través de su sitio web, y hacer todas las preguntas que consideres conveniente para conocer la metodología de enseñanza que emplean, la programación, cómo se imparten las clases, etc.

La experiencia con la que cuentan en la preparación de la oposición que te interesa, el ratio de alumnos aprobados y la opinión de otros alumnos, también te ayudará a decidir.

En oposiciones a bibliotecas elegir una academia especializada será garantía de una mejor preparación: Los profesores están relacionados con el ámbito bibliotecario y conocen la profesión, por lo que te podrán orientar de primera mano.

Las academias especializadas en el sector bibliotecario no son muchas y casi todas cuentan con una larga trayectoria en la preparación de futuros bibliotecarios. Comparar su oferta formativa, modalidades de preparación (presencial y online) metodología y tarifas, te ayudará a decidir cuál se adapta mejor a tus necesidades.

Ventajas de prepararse en una academia:

Prepararte en una academia te supondrá un considerable ahorro de tiempo al disponer de toda la información y material necesarios. Además:

  • La supervisión por parte de los profesores te obligará a seguir un ritmo de estudio sin altibajos.
  • Estarás informado de todo lo concerniente al proceso selectivo al que te presentas y podrás resolver dudas.
  • El contacto con otros opositores te servirá de motivación al poder compartir dudas e inquietudes.

Inconvenientes:

El precio es elevado, aunque más asequible que el de un preparador personal.

Si la academia es presencial tienes que disponer de tiempo adicional para acudir a las clases, contando además con el tiempo que emplearás en los desplazamientos.

¿Para quién está indicada una academia?

Si te encuentras en alguna de las siguientes situaciones contar con la ayuda de una academia te facilitaría el trabajo:

  • Te enfrentas por primera vez a la oposición y te sientes perdido.
  • Necesitas un temario base o actualizar el que tienes.
  • Prefieres invertir en una preparación guiada para rentabilizar tu tiempo.
  • No sabes estudiar solo o necesitas de motivación externa para cumplir con las tareas planificadas.

Prepararse por libre, un desafío

Estudiar por libre es una opción que requiere mayor esfuerzo y disponer de más tiempo. Es fundamental marcarse objetivos, ser disciplinado para cumplir los horarios de estudio fijados, ser constante y tener fuerza de voluntad.

Las características de las plazas que se convocan en le sector bibliotecario son muy variadas y no existe un único temario sobre el que estudiar. Cuentas con una parte específica, la de biblioteconomía, que suele ser común en casi todos los procesos, pero además tendrás que buscar y elaborar los temas concretos de cada convocatoria.

La dificultad de este método está en estructurar y elaborar un temario partiendo sólo de un índice de temas a desarrollar.
Realizar uno mismo la búsqueda y selección del material, resulta un proceso laborioso y consume mucho tiempo. Tendrás que buscar bibliografía para documentar tus temas consultando en bibliotecas y repositorios; consultar las fuentes originales de normativa y legislación y estar al tanto de las novedades consultando sitios web oficiales, blogs profesionales, foros, etc.

Ventaja de preparase por libre:

El tener que buscar la información por ti mismo a través de distintos canales y la necesidad de leer múltiples artículos, hasta decidir cuál es la información pertinente, te permitirá tener una visión más amplia del tema por lo que memorizar y repasar te costará mucho menos.

Inconveniente:

La soledad influye negativamente en tu motivación, aunque siempre puedes buscar el contacto con otros opositores a través de foros o grupos de trabajo.

¿Quién puede prepararse por libre?

En teoría cualquiera que tenga interés puede iniciar el proceso de buscar información, elaborar un temario y una programación y dedicarse a prepararse con constancia y determinación.

Estudiar una oposición por libre, con garantías de éxito, es una buena opción cuando:

  • Eres una persona organizada, disciplinada, estás acostumbrado a trabajar por objetivos y no tienes dificultades para cumplir con tu planificación.
  • Tienes conocimientos previos de la materia porque has terminado recientemente la carrera, llevas tiempo preparando oposiciones o te has preparado anteriormente en una academia o con un preparador.
  • Tienes un temario base a partir del cual puedes ampliar y actualizar la información para elaborar tus propios temas.

Sea cual sea el camino que tomes debes tener claro que el factor verdaderamente importante en este proceso de preparación que vas a iniciar eres tú. Una academia o un preparador personal serán de ayuda pero realmente será tu trabajo, esfuerzo, constancia, disciplina y planificación las que te harán alcanzar el éxito.

 

OPOSITAR A BIBLIOTECAS ¿Preparador personal, academia o por libre?
Por: Lía González
Localización: Desiderata, ISSN-e 2445-0650, Nº. 7, 2018, págs. 28-31

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