Los catálogos

Catálogo de fichas

En una biblioteca las tareas de catalogar y clasificar son fundamentales para que los materiales bibliográficos se puedan integrar en la colección y posteriormente puedan ser localizados y consultados por los usuarios.

Los catálogos actúan como herramienta necesaria para reunir todos los registros bibliográficos de los materiales que forman las colecciones de la biblioteca o de una red de bibliotecas. Sus principales objetivos son la identificación, control y recuperación de la información, además de facilitar al usuario el acceso a los materiales y recursos que forman la colección.

Desde la antigüedad hasta el día de hoy los catálogos han ido evolucionando en la forma y en el contenido, para adaptarse a las necesidades de cada momento. Desde la lista inventario de los primeros tiempos, pasando por el catálogo de fichas, el catálogo automatizado y el catálogo en línea en la actualidad.

Evolución de los objetivos y funciones de los catálogos

 

Anthony Panizzi

En 1841 Panizzi, bibliotecario jefe del Museo Británico, redactó “Rules for the Compilation of the Catalog”, conocidas como las “91 reglas de Panizzi”.
Estas reglas fueron el primer código moderno de catalogación y el inicio de una nueva concepción del catálogo como instrumento que debía permitir el acceso tanto al objeto material como al contenido intelectual de la obra.

Panizzi plantea dos funciones para el catálogo: la de identificación de ediciones o publicaciones individuales, y la de reunión de todas las ediciones de una obra.

Charles Ammi Cutter

La primera enunciación explícita de los objetivos del catálogo corresponde a Charles Ammi Cutter (1876), quien observa que el tratamiento de la catalogación no se realiza en forma sistemática, ni se buscan principios que guíen la tarea. En sus “Rules for a Printed Dictionary Catalog”, Cutter comienza por establecer qué es lo que un catálogo debe hacer, como paso previo a determinar cómo deben redactarse y ordenarse los registros que componen ese catálogo. Los objetivos planteados por Cutter fueron el enunciado fundamental sobre las funciones del catálogo durante más de un siglo.

Para Cutter, el catálogo debe:

  • Permitir a una persona encontrar un libro del cual (Localización, identificación)
  • Mostrar qué posee la biblioteca (Reunión)
  • Ayudar en la elección de un libro (Selección, evaluación)

Seymour Lubetzky

La revisión realizada por Lubetzky de los códigos de catalogación utilizados en Estados Unidos a mediados del siglo XX marca el siguiente hito en el desarrollo de una enunciación de los objetivos del catálogo. Lubetzky afirma que el catálogo no puede ser una mera recopilación de registros que representan entidades individuales, sino que debe ser un instrumento diseñado de manera sistemática en el que los registros deben estar integrados, como partes componentes del todo.

Su proyecto de código establece que el catálogo debe cumplir con los siguientes objetivos:

  • Facilitar la localización de una publicación en particular y
  • Relacionar y reunir las ediciones de una obra y las obras de un autor.

International Conference on Cataloguing Principles

En 1961, la Conferencia de París marca el inicio de una tendencia a la internacionalización de principios y reglas de catalogación. Fue la primera enunciación ampliamente reconocida de los objetivos del catálogo desde la de Cutter en 1876.

En la sección 2 del documento se establecen los siguientes objetivos del catálogo

El catálogo debe ser un instrumento eficiente para averiguar:

  • Si la biblioteca contiene un libro en particular especificado por: su autor y título, o si el autor no es nombrado en el libro, solamente por el título, o si autor y título son inapropiados o insuficientes para la identificación, un sustituto adecuado para el título;
  • Qué obras de un autor en particular, y
  • Qué ediciones de una obra en particular hay en la biblioteca.

IFLA: Functional Requirements for Bibliographic Records (FRBR)

A principios de los años 90 el grupo de estudio de la sección de catalogación de la IFLA desarrolla el modelo conceptual FRBR con el objetivo de “establecer un marco que proporcionara una comprensión clara, definida con precisión y compartida por todos sobre la información que un registro bi­bliográfico debe proporcionar y sobre lo que se espera que se logre de un registro bibliográfico como respuesta a las necesidades de los usuarios”. http://www.ifla.org/files/assets/cataloguing/frbr/frbr-es.pdf

FRBR, estudia los objetivos del catálogo bajo el punto de vista del usuario. Se centra en analizar los requisitos de los datos al mismo tiempo que intenta definir de una manera sistemática cuáles son las expectativas del usuario a la hora de encontrar información en un registro bibliográfico y cómo éste la utiliza posteriomente.

Svenonius

Posteriormente Svenonius propone añadir un nuevo objetivo a los ya desarrollados por FRBR, que denomina “navegación”: el usuario debe poder moverse dentro del catálogo siguiendo las relaciones que conectan a las entidades representadas en él.

Declaración de Principios internacionales de catalogación

A comienzos del siglo XXI, la IFLA presenta una nueva declaración de principios que se aplican a los catálogos en línea de bibliotecas. En el apartado 4 de este documento se enuncian los Objetivos y las Funciones del Catálogo hasta nuestros días.

Objetivos y Funciones del Catálogo

El catálogo deberá ser un instrumento eficaz y efectivo que permita al usuario encontrar recursos bibliográficos en una colección como resultado de una búsqueda utilizando atributos o relaciones de los recursos para:

  • Encontrar un solo recurso;
  • Encontrar conjuntos de recursos que representen a todos los recursos que pertenecen a la misma obra, todos los recursos que contienen la misma expresión, todos los recursos que ejemplifican la misma manifestación, todos los recursos asociados con una persona, familia o entidad corporativa dada, todos los recursos sobre una materia dada, todos los recursos definidos por otros criterios (lengua, lugar de publicación, fecha de publicación, tipo de contenido, tipo de soporte, etc.) normalmente como delimitación secundaria del resultado de una búsqueda;
  • Identificar un recurso o agente bibliográfico (es decir, confirmar que la entidad descrita corresponde a la entidad que se busca, o distinguir entre dos o más entidades con características similares);
  • Seleccionar un recurso bibliográfico que se ajuste a las necesidades del usuario (es decir, elegir un recurso que satisfaga los requisitos del usuario respecto al medio, contenido, soporte, etc., o descartar un recurso por ser inapropiado a las necesidades del usuario);
  • Adquirir u obtener acceso al ejemplar descrito (es decir, suministrar la información que permitirá al usuario adquirir un ejemplar por medio de la compra, el préstamo, etc., o acceder al ejemplar electrónicamente por medio de una conexión en línea a una fuente remota); o acceder, adquirir u obtener datos de autoridad o datos bibliográficos;
  • Navegar por un catálogo y más allá (es decir, por la ordenación lógica de los datos bibliográficos y de autoridad y presentación de vías claras por las que moverse, incluyendo la presentación de las relaciones entre las obras, expresiones, manifestaciones, ejemplares, personas, familias, entidades corporativas, conceptos, objetos, acontecimientos y lugares).

Fuente:

Spedalieri, Graciela. (2006). Los objetivos del catálogo. Información, cultura y sociedad, (15), 51-69.

IFLA. Requisitos Funcionales de los Registros Bibliográficos.

IFLA. Declaración de Principios internacionales de Catalogación.

Esta entrada es la respuesta a la pregunta semanal del Test mínimo: ¿A quién corresponde la primera enunciación explícita de los objetivos del catálogo? –> Consulta las respuestas.